LECTOESCRITURA


EL NOMBRE PROPIO

Primera toma de contacto con la escritura.

Daremos por válidas todas las producciones de los niños . Estas en un primer momento no tienen ningún sentido de escritura convencional, por lo que aprovecharemos la situación para pedirles, si nos dejan "escribir debajo como lo escriben las personas mayores" 









EL NOMBRE PROPIO 

Es lo más cercano al niño, le une un gran afecto, por ello es lo más significativo y nos permite jugar con su nombre para introducirlos en el mundo de las Letras.
En un primer momento se fijan en su nombre, lo desgranan, cuántas letras tiene, por qué letra empieza y termina,... y más tarde van reconociendo la de los compañeros.

Nos fijamos en la primera letra de su nombre, ¿a qué se parece?

A parece una montaña, una flecha, un avión,.. Pues esta es ... les decimos el nombre de la letra.
parece una montaña de esquíes, una cama elástica que se va para abajo, unas piernas al revés,.. Pues esta es ... les decimos el nombre.

Les animamos a que vayan escribiendo su nombre, unos harán trazos (garabatos) que no se diferencian de los que hacen cuando realizan un dibujo. NO HAY DISCRIMINACIÓN ENTRE ESCRIBIR Y DIBUJAR.
Otros SI HAN DESCUBIERTO ESA DIFERENCIA y utilizan bolitas, palitos, curvas sin cerrar, que se dispones de manera desordenada, es decir, sin linealidad, ni control de cantidad, ni orientación.
En un tercer momento seguirán usando esas bolitas, palitos,..., pero las organizan en el espacio colocándolas en una disposición horizontal.
Y en una cuarta fase van descubriendo la forma de las letras y la manera en que se ubican. Así progresivamente hasta utilizar las letras convencionales.

Esto explicado así parece muy sencillo, pero el niño se encuentra con muchos conflictos que debe resolver en su interior. No es un proceso lineal , avanza, retrocede, descubre, duda, va formulando hipótesis y resuelve a medida que se va enfrentando a diferentes actos de escritura.

Sobretodo es un proceso precioso que merece la pena estar ahí y vividlo con el niño.









La C se parece a... los pies de  un caballo.

Día a día vamos haciendo nuevos descubrimientos, esto es un mundo lleno de sorpresas, para ellos y para mí.



Tanto María como Pablo han querido escribir su nombre, algo ya habitual en la mayoría de los niños. Como veis cada uno lo escribe como sabe.

La L parece un calcetín, un trono de reinas, una pistola, un ascensor, un asiento.















La LECTOESCRITURA, es sin duda fundamental en esta etapa, pero el niño debe vivirlo como algo divertido, sin presiones y siempre y cuando, él este preparado para ello. Yo siempre digo que igual que no se le presiona o "achucha" para que camine después del gateo, solo se le ayuda, se le proporcionan puntos de apoyo par que adquiera la verticalidad ¿por qué se le debería entonces obligar a leer y/o escribir cuando todavía no esta maduro para ello?

Estas preciosas camisetas, recuerdo inolvidable de los amigos de la infancia, son además una practica del niño con la escritura de una forma funcional y con sentido. Observad esas letras a nuestros ojos deformadas, legitimas para él que con el paso del tiempo adquirirán su estado convencional.



























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